Liebre de corazón palpitante. De carne de noche y ojos desfondados. En el centro de la ladera, quieta entre la avena loca. Al alcance del rumor áspero de los olmos y, tenue todavía, del chillido del águila. La sombra de una nube se posa encima de su temblor. La luz del sol vuelve en seguida, y otra vez quema su lomo de ausencia. Debería salir del campo abierto, pero no se mueve.
"Pues yo también fui una vez hombre, mujer, planta, pájaro y fogoso pez que salta fuera del mar." Así dice el fragmento 117 de Empédocles. ἤδη γάρ ποτ' ἐγὼ γενόμην κοῦρός τε κόρη τε θάμνος τ' οἰωνός τε καὶ ἔξαλος ἔμπυρος ἰχθύς. La metamorfosis no es más, casi siempre, que el delirio de quien está atrapado entre dos deseos. El sueño paralítico de quien ha sido llevado con su cuerpo más lejos que sus ojos. Como Dafne en aquella escena de mi Metamorfósiles griega.
Pero la metamórfosis tiene otro avatar lujoso, y más estricto: la oportunidad que, de tanto en tanto en la vida, se te presenta de ser otro u otra; ἔμπυρος ἰχθύς, "pez en fuego" desertando a otro elemento que descoyunta tus agallas. De eso trata lo poco que que llevo escrito de la Fábula de Aldana, donde el desastre está planeando desde el principio. O bien rechaza el cambio que se le ofrece, y paga su negación mezclando una muerte secreta con la vida. O bien tira por donde no sabe. Ciego por voluntad y por destino, como escribiría poco después Villamediana. Lo interesante del personaje es que, como ya ha cumplido años, se miente menos y, aunque pueda írsele todo al traste, lo que más le importa no es guardar la ropa.
Dice el Kan, en Le cittá invisibili de Italo Calvino, que la luna le dio a la ciudad de Lalage un privilegio piú raro: crescere in leggerezza. Pero yo no lo veo como un privilegio, ni siquiera una fatalidad, nada propio ni permanente. Esa liviandad, si se da, es una stagione dell'essere, una época que no te pertenece y que está tirando de todo tu pasado hacia lo que no fue cumplido. Por ahora. Termina Calvino su libro con una recomendación: cercare e saper riconoscere chi e cosa, in mezzo all'inferno, non è inferno, e farlo durare, e dargli spazio.

